RUTA 6

Parameras de la Perera – Madruédano

Cómo llegar: En el sur de Soria, el acceso desde la capital habría que hacerlo por la SO-100 hasta Berlanga de Duero, cogiendo después por la SO-132 hasta Lumías y el alto de La Lastra, en la carretera que une Atienza con el Burgo de Osma. En dirección a este último pueblo, nos encontraremos el desvío hacia Madruédano en Sauquillo de Paredes y en Nograles, el desvío hacia La Perera. Desde Madrid el acercamiento sería por la N-110 hasta Ayllón y por la SO-135 hasta Retortillo. 

Figura de Protección: Ninguna. La ZEPA Altos de Barahona se extiende por el occidente para englobar todos los páramos de Retortillo, una de las zonas claves para la ricotí en Soria. Se quedaron sin embargo fuera ya estos páramos que serían la continuidad natural de los mismos. Se propuso por la importancia de la población ricotí y de otras aves, como el alimoche, proponer esta zona como parte integrante de otra ZEPA llamada Tiermes-Caracena pero la idea no salió adelante.

Tipología: Grandes superficies de páramos continuos con pequeños rodales de cultivos, encinares dispersos y pequeños barrancos calizos, como el del Fuente Arenaza, sin el desarrollo de grandes cortados como le sucede aguas abajo.

Acceso: En vehículo propio.

Dificultad: Ninguna. Caminos públicos y ausencia de vallados. No hace muchos años se hizo la concentración parcelaria de esta zona, creándose una red de caminos absurdos y desmesurados que recorren todo el territorio. Se ruega no salirse de los mismos. 

Duración: Un recorrido amplio, andando, puede llevarnos 4-5 horas, pero el acercamiento puede ser de menor tiempo.

Época de visita: No cabe duda de que la primavera va a ser el momento ideal de acercamiento a este espacio. Mayo y junio serían los mejores meses. En verano por el calor, pero especialmente el invierno por la dureza del mismo y la ausencia de muchas aves, hace poco aconsejable el acercamiento a este rincón. 

Itinerarios propuestos

dónde ver aves

Si en la ruta dedicada a los sabinares del Fuente Arenaza hablábamos de lo desconocido y retirado de esta zona, no lo son menos este espacio en concreto y sus pueblos: La Perera, Madruédano, Modamio, Nograles…, casi abandonados, recuperando solo algo de vigor en verano con la llegada de algunos descendientes del pueblo.

Este páramo de 500-600 hectáreas es uno de los más bonitos de la provincia, continuación del gran páramo del Alto de la Lastra en Retortillo. Junto con esta gran superficie de páramos -que se cierra por el oeste por el cañón de Caracena- aparecen pequeños bosquetes en cierta regeneración, fundamentalmente de encinas. 

Las únicas zonas más o menos amplias de cultivos se sitúan entre el despoblado de Pozuelo y La Perera. También hay alguna zona de cortados -entre La Perera y Modamio- y en este vallecito un pequeño bosquete de álamos temblones auténticamente delicioso.

1 El acercamiento al páramo que proponemos tendrá lugar desde Madruédano. Por una pista que bordea por el oeste el cerro en el que se asienta el pueblo, subiremos por la ladera hacia el páramo. Esta pista recorre durante tres kilómetros hasta llegar al límite del término municipal de Caracena donde tendremos que detenernos dado que la concentración parcelaria no pasó hacia ese pueblo. Sin salirnos del camino podremos hacer alguna parada con el coche, especialmente si queremos detectar a la alondra ricotí.

2 Si queremos andar y prescindir del vehículo lo mejor es que, muy poco después de llegar al páramo observemos un camino que, hacia el norte, se dirige hacia una nave ovina moderna. El páramo está lleno de tainas y antiguos corrales, pero por desgracia, casi todos en ruinas. Andando por este camino podremos buscar a la ricotí y al resto de especies de aves esteparias. Es curioso porque el topónimo por el que se conoce este paraje es “La Pesadilla”. No dudamos de que así lo sea en algunos días ventosos y fríos de invierno -también el páramo está lleno de pequeños parapetos pensados para la protección de este incómodo fenómeno meteorológico- pero podemos asegurar que el aficionado a las aves podrá tener aquí momentos muy hermosos. 

3 Antes o después de recorrer este espacio, podemos parar en Modamio y andar por el camino que hacia el norte baja por la margen derecha del arroyo de la Fuente Arenaza hacia La Perera. Son cinco kilómetros que nos permiten prácticamente ver aves de todos los ambientes. Solo por la sensación de soledad que vamos a experimentar, merece la pena.

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Rutas en familia

dónde ver aves

A Pozuelo. A través de un camino en buen estado que sale de La Perera -también podríamos llegar aquí desde Mosarejos- llegaremos hasta un kilómetro antes de Pozuelo. Un paseo por el camino que existe nos permitirá llegar hasta unas ruinas en las que cuesta creer que habitaran personas hasta hace 50 años. La sola visión desoladora del pueblo ya merece la pena, al menos desde un punto de vista sociológico y cultural.

Los gorriones comunes abandonan los pueblos cuando la gente se va. No así los gorriones chillones y los colirrojos tizones que siguen viviendo por aquí. Hacia el norte hay una zona extensa de cultivos con aves típicas y hacia el sur pero, sobre todo, hacia el oeste, en el arroyo de Valhondo, volveremos a encontrar las aves del páramo, con ricotís, terreras, bisbitas campestres, collalbas rubias, escribanos hortelanos

B La Perera. El arroyo de la Fuente Arenaza va seco en casi todo su recorrido, salvo, en el tramo inmediato al pueblo y al poco de introducirse en la pequeña hocecilla por la que la carretera permite el acceso al pueblo. El bosquete de chopos y álamos temblones que hay aledaño al mismo merece un paseo detenido, sin prisas y es ideal para empezar a ver las aves más comunes en este medio.

Comunes o no tan comunes pues en estos bosques hay una buena densidad por ejemplo de papamoscas gris como reproductor, una especie escasa en el resto de Soria. Trepadores azules, picapinos, petirrojos, alcaudones dorsirrojos, zorzales comunes…en medio del ambiente árido de los alrededores, este es el mejor contrapunto

Épocas del año

para ver las aves

Hacia finales de abril, se supone que todas las especies de aves estivales han llegado ya, sobre todo si escuchamos el bonito canto del escribano hortelano.

Lo bueno de la fauna esteparia es lo bien que se observa, exceptuando a la alondra ricotí. Oyes su canto, pero no aciertas a ver dónde se puede encontrar ese macho. 

Por suerte para nosotros, no todas las especies son tan escurridizas como la ricotí. Las alondras comunes cantan sin parar, las cogujadas montesinas se posan en las paredes de las cerradas o en las tainas, donde también podremos ver a las abundantes collalbas rubias. A nuestro paso saldrán terreras comunes y bisbitas campestres, pardillos y, si hay áreas con matorral, alguna curruca tomillera

Pero quizás aquí podremos disfrutar de dos de las especies más escasas en el conjunto de las estepas como son el alcaraván y la ganga ortega. De esta última sobreviven apenas 2-3 parejas.

Pero el páramo no es solo un buen lugar para ver aves esteparias pues a lo largo de la primavera esta zona es utilizada de forma habitual por una pareja de águila real cercana, por águilas calzadas y por culebreras, sin contar los abundantes buitres y algún alimoche de parejas próximas que se acercan a las naves de los ganaderos que quedan en Madruédano. 

En el verano se puede madrugar y disfrutar de los diversos grupos familiares de aves que de vez en cuando se dejan ver y de algunas aves interesantes en paso. 

Los chorlitos carambolos, aunque escasos, son seguros aquí. En las inmediaciones del pico San Cristobal de Madruédano se podría ver el paso de decenas de abejeros, alguna cigüeña negra, águila pescadora, milanos negros, águilas calzadas y culebreras

El otoño traerá pocas novedades, pero un paseo por los bosquetes en torno a la Perera, Madruédano o Nograles deparará buenas observaciones de aves forestales.

Ganga ortega (Pterocles orientalis)

Especies

más representativas

Reproductores: Águila real, buitre leonado, aguilucho cenizo, cernícalo común, perdiz común, alcaraván, ganga ortega, paloma zurita, búho real, mochuelo común, abejaruco común, abubilla, pito real, avión roquero, terrera común, alondra ricotí, calandria, cogujada montesina, totovía, bisbita campestre, colirrojo tizón, collalba rubia, roquero rojo, roquero solitario, curruca carrasqueña, curruca tomillera, curruca mirlona, curruca cabecinegra, papamoscas gris, alcaudón común, alcaudón dorsirrojo, chova piquirroja, cuervo, gorrión chillón. 

Invernantes: Aguilucho pálido, esmerejón.

Observaciones en paso: Chorlito carambolo, bisbita pratense, mirlo capiblanco, colirrojo real, tarabilla norteña.

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Bird watching Soria, es un proyecto coordinado por el Departamento de Desarrollo y Turismo de la Excma. Diputación Provincial de Soria.

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Conservación de la alondra ricotí y su hábitat en Soria (España). LIFE15 NAT/ES/000802

Proyecto financiado por la Unión Europea.

© Bird watching Soria - 2022

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