RUTA 16

Embalse de Monteagudo de las Vicarías

Cómo llegar: A 70 Km. en el SE de Soria, en el rincón de las Vicarías. Se accede desde Soria por la carretera de Madrid A-11 hasta Almazán, donde se toma la comarcal C-116 hacia Morón de Almazán y Monteagudo. En este pueblo, se coge la carretera provincial de Serón y Gómara, viendo a 2 Km., a la izquierda, el cartel indicador del embalse. El acceso desde Madrid o Zaragoza es también muy sencillo, ya que habría que dirigirse por la N-II hasta el desvío señalizado que indica Soria y Almazán, estando Monteagudo a apenas 8 kilómetros.

Figura de Protección: Se encuentra incluido en el Catálogo de Zonas Húmedas de Interés Especial de Castilla y León. El embalse y una amplia zona a su alrededor, es ZEPA (15.541 hectáreas). Está vedada la caza, no así la pesca, autorizada desde el año 2005.

Tipología: Humedal artificial interior.

Acceso: En vehículo propio.

Dificultad: Ninguna. Todos los caminos existentes en la comarca son públicos.

Duración: De 2 a 3 horas para verlo por completo, pero se puede invertir el tiempo que se quiera pues es muy accesible. 

Época de visita: Salvo los meses de pleno invierno (diciembre-enero) el resto del año es bueno para acercarse. Los mejores momentos serían los pasos migratorios: abril-mayo y agosto-septiembre. Desde la introducción masiva de carpas y otras especies de peces exóticas la importancia ornitológica del embalse ha descendido mucho y, por ejemplo, en invierno, apenas si se producen observaciones interesantes. 

Observaciones: Se recomienda no acercarse a la orilla. Si el nivel del agua embalsada es alto se haría muy recomendable el uso de telescopio. También se ha habilitado un observatorio de aves en el extremo occidental del embalse, el cual se encuentra en mal estado de conservación.

Monteagudo es un lugar de clima continental. La mayor parte del tiempo podemos esperar un clima frío y muy desapacible, en especial por la presencia de viento que suele soplar con frecuencia. En verano, por el contrario, solo en el observatorio podríamos refugiarnos del implacable sol, por lo que se recomienda el acercamiento a primeras horas de la mañana.

Itinerarios propuestos

dónde ver aves

En plena comarca de las Vicarías, la zona más seca de Soria con apenas 300 mm. de lluvia anual, se encuentra lo que sin duda es la zona húmeda más importante de la provincia, un embalse con una ya larga trayectoria pues las primeras obras de lo que era una pequeña balsita se realizaron en 1883. Ese primer embalse fue recrecido en 1982, quedando tal y como lo podemos observar hoy, ocupando una superficie de 123 has. y una capacidad de dos hectómetros cúbicos. El aporte de aguas al embalse le llega por dos vías: el arroyo del Regajo que viene desde Valtueña y del río Nágima, captando las aguas en el término de Fuentelmonge. Sólo este último lleva agua de forma regular.

La imagen del embalse en los últimos años dista mucho de la que tuvo durante toda la década de los 80 y hasta 1995. Hoy en día, el embalse aparece con un nivel de agua importante, y carente por completo de vegetación palustre, situación contraria a la presentada años atrás cuando el embalse tenía muy poca agua, pero por el contrario presentaba un abundante cinturón de vegetación palustre compuesta de carrizos fundamentalmente y que servía para el asentamiento de especies como los carriceros, la polla de agua, el rascón o el aguilucho lagunero, aves que han dejado de reproducirse en el embalse.

No existe ningún itinerario establecido. Existe un camino asfaltado que circunda una parte del perímetro del embalse y que se puede recorrer, casi, hasta el aparcamiento. Desde aquí el camino sigue, llegando al observatorio de aves y acaba en la carretera de Morón a Monteagudo. Si se han producido lluvias fuertes la posibilidad de quedar atascado con el coche es muy grande. 

En la otra orilla del embalse también existe un camino que llega a un mirador desde el que se divisa todo el embalse. Lo mismo que indicamos acerca de su estado en época de lluvias en el camino anterior se aplica a este. Se recomienda no acceder a la orilla del embalse, sobre todo en época de cría.

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Rutas en familia

dónde ver aves

A Castillo de la Raya. A cuatro kilómetros de Monteagudo, siguiendo la carretera hacia Monreal de Ariza, veremos la figura del castillo de La Raya, llamado así porque se encuentra en el límite de las provincias de Soria y Zaragoza, con la ermita de Nuestra Señora de la Torre a sus pies. Dejaremos el coche en el camino que hay para acceder a la ermita pues el mismo está en muy mal estado -tampoco hay mucho sitio-. 

Es el hábitat típico de la curruca rabilarga -presente todo el año- y tomillera, junto con cogujadas y escribanos montesinos. Como dato importante hay que destacar que las ruinas del castillo albergan una pareja de collalba negra, muy escasa en la provincia de Soria.

B Balsa de Almaluez. Si hemos recorrido la carretera de Monteagudo a Almaluez en busca de aves esteparias podemos hacer un alto en este último pueblo pues, al lado de la piscina municipal se encuentra una balsa de riego, la cual está vallada y siempre tiene aves en ella durante todo el año: azulones, zampullines, fochas y pollas de agua son muy fáciles de observar.

En invierno hay algún cormorán y en paso alguna anátida más como porrón común o cerceta carretona. En el carrizo existente, tanto en la balsa como en los arroyos cercanos veremos y oiremos en primavera carriceros comunes y tordales, buitrones y tarabillas. En septiembre es recomendable andar por el camino que baja paralelo a la acequia de la vega porque además podremos ver bandos de gorriones morunos o buscar pechiazules y buscarlas pintojas en paso. 

Épocas del año

para ver las aves

A pesar de ser un espacio privilegiado para la observación de aves, el embalse de Monteagudo ha conocido tiempos mejores. Dos de las especies principales del embalse, son hoy casi testimoniales. En los meses de verano se establecía aquí la mejor colonia de zampullín cuellinegro (57 nidos en 2002) y concentraciones de más de 1000 individuos de pato colorado, procedentes de otros lugares para realizar su muda. 

También en invierno se concentraba un buen número de aves invernantes: 1.000 aves de media en los años 80,700 en los años 90-comienzos de siglo XXI, pero apenas 100 en la actualidad. Todos esos cambios, negativos, en la población de esas aves acuáticas que dependen de la flora subacuática se deben, como ya hemos indicado, a la presencia de carpas y otros peces que han alterado hasta hacerla desaparecer, esa vegetación y, por ende, la capacidad de esas aves para encontrar alimento. 

Pero ello no es obstáculo para que no podamos seguir disfrutando con muchas especies de aves como por ejemplo:

Grullas (Mediados de febrero/marzo y finales de octubre/primera quincena de noviembre). Seguramente será el mayor espectáculo con el que se puede disfrutar hoy en el embalse. La situación de Monteagudo en plena ruta migratoria de esta y otras muchas aves, hace que la presencia de grullas que utilicen el embalse como área de reposo y descanso en sus viajes sea una constante. Si tenemos suerte podemos topar con cifras de varios miles de grullas que hacen un alto aquí. Si han dormido, van a utilizar la orilla más noroccidental, precisamente la única orilla en la que no hay camino en los alrededores. 

Un acercamiento andando por allí solo va a conseguir que levantemos y espantemos a todas, por lo que el mismo está más que desaconsejado. El mejor lugar para verlas es desde el mirador. Desde aquí podemos ser testigos, si estamos algún día a primera hora de la mañana, de cómo las grullas van desperezándose poco a poco y parten, o bien a seguir su ruta migratoria o bien a comer algo en las fincas de cereal cercanas, especialmente en la llanada que se dirige hasta Fuentelmonge. 

Cernícalo primilla (Mediados de Julio-Finales de Agosto). Esta es una especie que no se reproduce, ni aquí ni en ningún otro lugar de la provincia de Soria. Sin embargo, en las fechas indicadas, alrededor de 50 cernícalos utilizan los tendidos eléctricos cercanos a la entrada del embalse como posadero.

Este tipo de concentraciones se producen en otras zonas de la provincia y corresponden a los movimientos estivales de esta especie que abandona sus áreas de cría en la meseta sur y el valle del Ebro porque el calor ha acabado con sus presas y se desplaza a otras zonas del norte más frescas. 

Águila pescadora versus cigüeña negra (marzo-mayo, mediados de agosto-comienzos de octubre). Ambas especies han aumentado, afortunadamente, sus poblaciones en Europa y su observación en aguas del interior no es tan rara ya en la actualidad como lo podía ser hace 25-30 años. Una muestra de, como ya hemos indicado en el caso de las grullas, la estratégica situación del embalse para muchas aves migratorias. 

Con un poco de suerte en el caso del águila pescadora podremos ver algún lance de pesca. Si es exitoso se dirigirá con el pez pescado hacia algún poste eléctrico cercano donde dará buena cuenta de él. La revisión de todos los apoyos de los postes y tendidos eléctricos que rodean el embalse tiene que ser algo que se haga siempre pues allí podríamos ver sobre todo rapaces, especialmente en primavera-verano con milanos negros, culebreras, ratoneros, calzadas, alcotanes y águilas reales como inquilinas de los mismos. También podremos observar a las cornejas, presentes todo el año en el embalse y alrededores.

Somormujo lavanco. (Desde mediados de febrero hasta noviembre)Rarificadas las fochas hasta casi su desaparición el somormujo lavanco es, junto con el azulón, el ave acuática más representativa del embalse. A finales de verano la población de somormujo se acerca a los 50 ejemplares y es todo un espectáculo contemplar a estas aves en época de celo. En invierno puede quedar algún ejemplar, aunque lo normal es que desaparezca toda la población. 

Cerceta carretona (marzo-mediados de abril). Los azulones pueden verse todo el año y, en los pasos, pueden verse en bajo número todas las anátidas de superficie del país. Entre ellas destaca la cerceta carretona pues todavía se observa en buen número en el paso prenupcial. A destacar los 205 ejemplares vistos el 12 de marzo de 2009.

Paseriformes. Aun cuando a veces visitamos un humedal pensando solo en las especies de no paseriformes propias de esos espacios no menos cierto es que sería absurdo pasar de largo por las muchas más especies de aves paseriformes que podemos ver por aquí. Aun en invierno, esto es patente con grandes bandos de pardillos y gorriones chillones. También hay cogujadas, difícil distinguir las comunes de las montesinas pues aquí aparecen a veces en los mismos lugares. Lavanderas blancas, bisbitas pratenses y alpinos se mueven en las orillas. 

Según avanza la primavera, para marzo, empiezan a aparecer las primeras golondrinas y aviones. En abril podremos ser testigos del paso de muchas de estas aves, aunque no se puede comparar en este aspecto algunos días de septiembre, con miles y miles de aviones comunes, aviones zapadores y golondrinas vulgares. A lo largo de abril van llegando terreras comunes, bisbitas campestres y currucas tomilleras, las tres especies de hábitats esteparios más frecuentes aquí. Y ligada al agua la lavandera boyera. Con suerte a comienzos de mayo disfrutaremos también del espectáculo de los vencejos comunes y reales en busca de insectos que llevarse al pico. En esas fechas ya casi todas las especies estivales están ya aquí. En las rocas que conforman el cierre del embalse en varios puntos veremos collalbas grises

Será después de la reproducción, a partir de finales de julio, todo agosto y hasta mediados de septiembre cuando se genera el máximo flujo en paseriformes migratorias. Especies esquivas y escasas como las buscarlas pintoja y unicolor o el pechiazul se citan todos los años aquí. 

Ganga Ortega/Alcaraván/Sisón. Las campiñas cerealistas que rodean el embalse hacia Fuentelmonge, pero, en especial, hacia Almaluez, han sido el hábitat de aves esteparias como la ortega, el alcaraván o el sisón. Precisamente la población de ganga ortega fue el motivo principal de la declaración como ZEPA de este espacio con unas 25-30 parejas estimadas a comienzos de este siglo. 

Hoy en día, sin embargo, la población se ha rarificado mucho y ya no podemos ver la imagen de la ortega sobrevolando el embalse y parando a beber agua. Tampoco los alcaravanes crían ya en las laderas y campos adyacentes a la lámina de agua. 

Para ver esas especies -y puede que el sisón también- lo mejor es recorrer la carretera que une Monteagudo con Almaluez en primavera y hacer una parada en alguno de los caminos que nos encontremos. Con un poco de suerte podremos ver, amén de las omnipresentes y muy hermosas calandrias en sus vuelos nupciales, el paso fugaz de alguna pareja de ortegas o salirnos un macho de sisón. 

Grulla común (Grus grus)

Especies

más representativas

Reproductores: Zampullín común, zampullín cuellinegro (ya no todos los años) somormujo lavanco, ánade azulón, aguilucho cenizo, aguilucho lagunero, águila real, cernícalo vulgar, alcotán europeo, perdiz roja, focha común, cigüeñuela, alcaraván, chorlitejo chico, ganga ortega, sisón, mochuelo común, búho chico, calandria, terrera común, cogujada común, cogujada montesina, alondra común, bisbita campestre, lavandera boyera, tarabilla común, collalba gris, curruca rabilarga, curruca tomillera, escribano montesino.

Invernantes: Cormorán grande, garza real, ánade friso, cerceta común, cuchara común, porrón europeo, aguilucho pálido, esmerejón, avefría, bisbita común.

Observaciones en paso: Garceta común, garza imperial, garceta grande, cigüeña negra, cigüeña blanca, espátula común, ánsar común, tarro blanco (una pareja se reprodujo en el año 2003), silbón europeo, ánade rabudo, cerceta carretona, cuchara común, pato colorado, porrón europeo, porrón moñudo, milano negro, águila pescadora, grulla común, avutarda, avoceta, chorlitejo grande, chorlito dorado, chorlito gris, correlimos menudo, correlimos zarapitín, correlimos común, combatiente, agachadiza común, aguja colinegra, zarapito real, archibebe oscuro, archibebe claro, archibebe común, andarríos grande, andarríos bastardo, gaviota reidora, gaviota patiamarilla, gaviota sombría, pagaza piconegra, charrán común, fumarel común, fumarel cariblanco, vencejo común, avión zapador, golondrina común, avión común.

Observaciones aisladas: Garcilla cangrejera, garcilla bueyera, barnacla cariblanca, tarro canelo, cerceta pardilla, porrón pardo, porrón bastardo, serreta mediana, canastera, aguja colipinta, zarapito trinador, vuelvepiedras, págalo grande, gaviota enana, gaviota cana, charrancito, flamenco -única cita en Soria-.

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Bird watching Soria, es un proyecto coordinado por el Departamento de Desarrollo y Turismo de la Excma. Diputación Provincial de Soria.

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Conservación de la alondra ricotí y su hábitat en Soria (España). LIFE15 NAT/ES/000802

Proyecto financiado por la Unión Europea.

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